Fátima Galeano
Volver a Reflexiones🦋 Reflexión

Poner límites también es amor propio

Poner límites también es amor propio

Almita Bella, hay una palabra que a muchas nos cuesta decir sin sentir culpa: "no". La decimos y enseguida viene la explicación, la disculpa, la necesidad de justificar por qué. Como si cuidar nuestro espacio fuera algo que tenemos que pedir permiso para hacer. Y entiendo de dónde viene: aprendiste que ser buena era estar siempre disponible.

Pero un límite no es un rechazo al otro. Es un acto de amor hacia vos. Cuando ponés un límite, no estás cerrando una puerta por egoísmo: estás cuidando la energía que necesitás para sostener tu propia vida. La verdad es que cada vez que decís "sí" cuando querías decir "no", te abandonás un poquito. Y vos no estás acá para abandonarte.

Cuesta, lo sé. Al principio poner un límite puede sentirse como egoísmo, porque no estás acostumbrada. Vas a sentir incomodidad, quizás culpa. Pero esa culpa no es una señal de que hiciste algo malo: es la señal de que estás aprendiendo algo nuevo. Los límites no alejan a quien te quiere de verdad. Solo incomodan a quien se acostumbró a que no los tuvieras.

Hoy no necesitás poner todos los límites que te debés. Solo uno. Una respuesta honesta, un "no" sin párrafo de disculpas, un espacio que decidís proteger. Algo pequeño que diga: yo también me cuido. Porque ese gesto, por mínimo que parezca, le enseña al mundo —y sobre todo a vos— cómo querés ser tratada.

¿Qué límite venís postergando por miedo a incomodar a alguien?

— Fátima Galeano

Compartí esta reflexión

🦋 Seguí explorando

¿Querés acompañamiento personalizado?

Las reflexiones son el inicio. El programa METAMORFOSIS es la transformación completa.

Escribime por WhatsApp