Fátima Galeano
Volver a Reflexiones🦋 Reflexión

Tu enojo también tiene algo para decirte

Tu enojo también tiene algo para decirte

¿Qué hacés con tu enojo? Quizás aprendiste que enojarte estaba mal, que una mujer buena no se enoja, que era mejor tragarlo y sonreír. Y entonces lo escondés, lo negás, te sentís culpable cada vez que aparece. Como si sentir rabia fuera una falla y no una emoción tan legítima como cualquier otra.

Pero el enojo no es tu enemigo. Es un mensajero. Casi siempre aparece cuando algo que te importa fue pisoteado: un límite cruzado, una injusticia, una necesidad tuya ignorada. La rabia te está señalando algo. El problema no es sentirla; es no escucharla, taparla hasta que se vuelve resentimiento, o descargarla de formas que después te duelen.

Escuchar tu enojo no significa explotar ni lastimar. Significa preguntarle qué te vino a mostrar. ¿Qué límite necesitás poner? ¿Qué necesidad tuya no estás atendiendo? ¿Dónde te estás traicionando? La rabia bien escuchada se transforma en claridad, en límites, en respeto por vos. Negarla solo la entierra viva, y lo que se entierra vivo termina saliendo igual.

Hoy, si aparece el enojo, no lo juzgues ni lo tapes enseguida. Pará y preguntale qué te quiere decir. Detrás casi siempre hay algo tuyo pidiendo ser cuidado. Escuchar tu rabia con honestidad también es una forma de volver a vos.

¿Qué te está tratando de mostrar el enojo que venís tapando?

— Fátima Galeano

Compartí esta reflexión

🦋 Seguí explorando

¿Querés acompañamiento personalizado?

Las reflexiones son el inicio. El programa METAMORFOSIS es la transformación completa.

Escribime por WhatsApp